Una orquídea sana empieza por sus raíces, y sus raíces dependen de algo que muchas veces se pasa por alto: la maceta y el sustrato adecuados. Aquí está la base que necesitas conocer.
Por qué no van en tierra
En la naturaleza, las phalaenopsis crecen sobre los troncos de los árboles, con las raíces al aire. Por eso la tierra común las ahoga: retiene demasiada agua y no deja respirar a las raíces. Necesitan un sustrato suelto y aireado, como corteza de pino, que drene rápido.
La maceta ideal
Las macetas transparentes con orificios de drenaje son las favoritas: permiten ver el estado de las raíces y que estas reciban algo de luz. Si prefieres una maceta decorativa, mantén la orquídea en su maceta interior y solo colócala dentro de la bonita para presentarla.
Cuándo trasplantar
Cada uno o dos años, cuando el sustrato se descomponga o las raíces ya no quepan, es momento de renovar. Hazlo preferiblemente después de la floración, con cuidado de no dañar las raíces sanas.
Con la maceta y el sustrato correctos, le das a tu orquídea la base perfecta para crecer fuerte y florecer.


